Lunes, 18 de Febrero de 2019

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    El uso del inglés y Eurovisión se cuelan en los debates europarlamentarios sobre el brexit

  • Nigel Farage (UKIP), durante un debate en el Parlamento Europeo
    Noticias Gibraltar

    Más de una semana después de su celebración, el festival de Eurovisión sigue dando que hablar, y no precisamente por lo que tiene que ver con las canciones y sus intérpretes, sino también, y sobre todo, por las polémicas paralelas que suelen generarse a su alrededor. En esta ocasión, una de las más encendidas tiene que ver con el extendido uso del idioma inglés, y ha encontrado su eco nada más y nada menos que en la sede del Parlamento Europeo (PE), en plenos debates sobre el Brexit.

    El último en sacar pecho con respecto a la todavía presencia dominante de la lengua de Shakespeare en suelo europeo ha sido el europarlamentario británico Nigel Farage, que, en la sesión del pasado día 17, arremetió contra las manifestaciones realizadas recientemente por el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker.

    Sin llegar a citar expresamente sus comentarios, relativos a la pérdida de influencia del idioma inglés en Europa, Farage los consideró propios de un “comportamiento arrogante y maleducado”, y tiró de Eurovisión para hacer patria con el idioma, recordando a los europarlamentarios que el 90% de las canciones que este año han acudido al Festival, celebrado en Kiev, han sido compuestas e interpretadas en inglés.

    Independientemente de lo acertado o no del ejemplo, lo cierto es que de los 26 países que este año han llegado a la final eurovisiva, sólo cuatro (Italia, Hungría, Bielorrusia y el ganador, Portugal), han presentado canciones íntegramente escritas e interpretadas en sus lenguas maternas. El resto, o bien canciones íntegras en inglés, o bien combinando la lengua materna con fragmentos en inglés (fundamentalmente el estribillo), como es el caso de países con industrias musicales potentes, como Francia y España.

    Cabe tener en cuenta que las declaraciones del otrora líder del UKIP se produjeron en el seno de un encendido debate sobre el proceso de desconexión del Reino Unido de la UE, en el transcurso del cual volvió a colarse, una vez más, el asunto de Gibraltar. Concretamente, la mención al contencioso gibraltareño vino en esta ocasión de la mano del parlamentario independiente Steven Woolfe, quien aprovechó su turno para advertir que “no se puede otorgar a España el derecho de veto sobre Gibraltar”.

    En cualquier caso, la mayoría de las intervenciones de los europarlamentarios en la sesión del día 17 giraron en torno a la necesidad de mantener la unidad de la Unión Europea durante las negociaciones del Brexit, así como en torno a la “vigilancia” que es preciso seguir manteniendo en relación a los movimientos populistas en varios países del continente. Y ni el predominante uso del inglés (más allá de la anécdota eurovisiva utilizada por Farage) ni las polémicas en torno a Gibraltar parecen ser cuestiones que, en estos momentos, quiten el sueño a los diputados del Parlamento Europeo.