Domingo, 17 de Febrero de 2019

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    Golpe al narcotráfico en La Línea: la policía desmantela una banda que contaba con radares de vigilancia

  • Parte del sistema de contravigilancia de la banda
    Noticias Gibraltar

    La Policía Nacional ha desmantelado una banda de narcotraficantes que contaba, incluso, con un sistema de radares para detectar la presencia de patrulleras y helicópteros de vigilancia policial en la costa de Cádiz. Se han detenido diez personas en La Línea y se han intervenido cuatro armas de fuego, tres narcoembarcaciones, numerosos vehículos todoterreno y más de 50.000 euros en efectivo. La operación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.

     

    La investigación se inició a finales de 2016 a raíz de las informaciones recabadas sobre la actividad desarrollada por un grupo organizado de personas especializado en transportar fardos de hachís desde Marruecos hasta España. Fruto de las gestiones realizadas, los agentes constataron que la organización estaba perfectamente jerarquizada con un claro reparto de tareas y con la existencia de unos jefes que asumían el mando de la dirección sobre los responsables de las embarcaciones. Estos últimos se encargaban de todo lo relacionado con la adquisición, transporte y puesta a punto de las narcoembarcaciones, gestión de la tripulación, combustible, así como de otras embarcaciones utilizadas para el avituallamiento.

     

    Los pilotos y tripulantes se encargaban de transportar el hachís vía marítima hasta llegar a las costas gaditanas donde los porteadores eran los que alijaban el hachís desde las embarcaciones hasta los vehículos de carga, para ser posteriormente trasladado hasta las zonas de “guarderías”.  La droga tras ser almacenada en las naves industriales era custodiada por los “guardadores” hasta su distribución.

     

    Toda esta infraestructura organizativa se apoyaba en una red de alerta formada por los responsables de seguridad de los alijos, quienes se encargaban del entramado de colaboradores cuya tarea consistía en advertir la presencia policial. La organización también disponía de numerosos teléfonos satélites, equipos de transmisión y teléfonos móviles los cuales eran utilizados para mantener una comunicación segura cuando la organización iba a introducir un alijo de hachís.

     

    La organización criminal contaba con una infraestructura de contravigilancia con radares, que estaban instalados en altura en el interior de dos viviendas situadas frente a la costa en La Línea de la Concepción. Estos radares eran utilizados para controlar la presencia en el mar de las patrulleras de las fuerzas y cuerpos de seguridad cuando las narcoembarcaciones pretendían alijar en las playas linenses y de este modo asegurar que los alijos se realizasen con todas las garantías. La peculiaridad de estos radares es que, según su orientación, además de la detección a nivel terrestre o marítimo tendrían la posibilidad de orientarse hacia el espacio aéreo para detectar la presencia de los helicópteros policiales que participan en los dispositivos al efecto.

     

    Además de esta función, realizaban el control técnico de los posicionamientos de todas las personas que se situaban a lo largo de la costa realizando tareas de “punto de vigilancia”, a través de los cuales personas del escalón bajo de la organización controlaban la presencia y movimiento de los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad.

     

    De este modo, como quiera que el radar les permitía en todo momento tener conocimiento de la localización tanto de las patrulleras de las fuerzas y cuerpos de seguridad como de las narcoembarcaciones cargadas de hachís, y los “puntos” les informaban continuamente de la localización de cada una de las patrullas policiales que estaban operando en tierra, obtenían la información suficiente para informar a los jefes de las organizaciones acerca del momento exacto en que debían de dar la orden para alijar.