Miércoles, 15 de Agosto de 2018

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    El GSD lamenta que el gobierno ignore a los docentes en la construcción de nuevas escuelas

  • Edwin Reyes es el responsable de Educación del GSD
    Noticias Gibraltar

    El proyecto de construcción de ochos nuevos centros educativos anunciado por el gobierno de Fabian Picardo sigue generando controversia. El GSD, a través de su parlamentario y profesor Edwin Reyes, lamenta que no se escuchen las peticiones de la comunidad educativa o que se ignoren sus planteamientos.

    De la última reunión entre el Ejecutivo y la Asociación de Maestros de Gibraltar (GTA) se desprende claramente que aún no se consulta suficientemente a los maestros y padres, a los que se les presentan hechos consumados. Recuerda Reyes que en el Parlamento el gobierno "admitía muchos de los problemas planteados por la profesión docente y que los incorporarían en los diseños para la renovación de las escuelas, en la medida de lo posible".

    Sin embargo, tras las declaraciones del GTA en los últimos días, es evidente, apunta Reyes, "que los profesores siguen preocupados por el tema de la ubicación conjunta de las dos escuelas secundarias. Es imposible para el gobierno ocuparse de las cuestiones que surgen de la preocupación de que las escuelas no se ubiquen juntas y procedan independientemente del proyecto".

    Edwin Reyes apunta a la proposición que llevó a cabo el GSD en 2015 para construir "un Campus de Educación Secundaria Coeducacional en Rooke, sujeto a amplias consultas con las partes interesadas". En ese momento, el gobierno se oponía firmemente a los planes generales del GSD. Ahora, apunta Reyes "es sorprendente que el gobierno (que aparentemente estaba tan en contra de la idea) proponga un mega campus que albergue dos escuelas secundarias paralelas en un lugar diferente. De hecho, desde un punto de vista logístico y de tráfico, la ubicación de Rooke habría sido un sitio mucho mejor".

    Más allá de esta contradicción, lo peor, a juicio del docente, es "la diferencia entre la actitud del gobierno y la del GSD en el nivel de consulta y el efecto de la influencia que los docentes y los padres tendrían sobre los planes".

    El GSD no habría presentado un hecho consumado. En su lugar, habría habido una discusión completa de las ideas conceptuales antes de que se establecieran. El GSD habría escuchado y, si se convencía, habría alterado sus ideas.

    El gobierno del GSLP presentó sus planes a la Unión un par de días antes de hacerlos públicos, no consultó suficientemente a los maestros y envió las excavadoras a los sitios antes de que pudiera haber una influencia real por parte de los maestros o los padres. Al hacerlo, expone, "han privado a profesores y padres de familia de la posibilidad real de determinar si las escuelas deberían ubicarse en los distintos sitios, cómo deberían organizarse o las cuestiones educativas o logísticas importantes que deberían considerarse". Esto es típico de cómo el gobierno ve la consulta. Es un ejercicio simbólico que juega a la galería mientras que ramifican a través de su agenda".