Lunes, 22 de Octubre de 2018

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    Ignacio Molina: “Para España es prioritario mantener la unidad en la negociación del Brexit”

  • Ignacio Molina, durante su intervención en la Universidad de Gibraltar. Foto LR
    Noticias Gibraltar

    El investigador principal del Real Instituto Elcano, Ignacio Molina Álvarez de Cienfuegos, señaló ayer en la sede de la Universidad de Gibraltar que la posición de España en la negociación del Brexit “debe ser la de la UE. Para España, lo más importante -dijo-, es mantener la unidad de los socios. Esta es la prioridad estratégica de España. Gibraltar –añadió Molina- no es el elemento prioritario de la negociación”.

    En la última jornada del Curso de Verano de la UCA: “Gibraltar, frontera exterior de Europa: negociando el Brexit y sus consecuencias”, que se ha desarrollado en el centro académico gibraltareño, apuntó que de los asuntos concretos que están sobre la mesa negociadora el más relevante para España es el de los derechos de las personas. “La relación económica es relevante, pero no es el elemento decisivo”. Puso en valor el hecho que España es el único socio en el que se da la circunstancia de tener en su territorio más británicos que nacionales viviendo en Gran Bretaña.

    Reconoció, eso sí, que Gibraltar representa el aspecto más peculiar de la negociación y que ha provocado que sea el único asunto que ha originado una negociación paralela entre países, a la vez que la negociación general que lidera Michael Barnier. “Ni siquiera la cuestión de la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte ha requerido reuniones bilaterales entre países, cosa que sí está pasando con el tema de Gibraltar entre España y Gran Bretaña”.

    Sin embargo, comentó que el objeto de la negociación entre ambos países no es el estatus de soberanía, sino que el Gobierno español ha decidido, ya lo hizo el ministro Dastis, poner sobre la mesa otros temas, como la movilidad transfronteriza, el uso conjunto del aeropuerto, los tráficos ilícitos y la fiscalidad, los derechos de los gibraltareños en España y de los españoles en Gibraltar y las cuestiones medioambientales, la pesca y la navegación en las aguas en disputa.

    El analista del Elcano, coautor junto con el catedrático Alejandro del Valle de un artículo en el que defendían la fórmula de la ciudad de las dos coronas, señaló que la pregunta de la que partían era cómo imaginar una alternativa que satisfaga a todas las partes, para lo cual primero se preguntaron cuáles eran los principales intereses de aquellas: Gibraltar quiere seguir en la UE, resolver la controversia y mejorar sus relaciones con el entorno; España quiere resolver la controversia y asentar su futuro estratégico y el Reino Unido, dijo, resolver la controversia y preservar sus intereses de seguridad.

    En este escenario, España planteó en su momento la oferta de cosoberanía (lo hizo el ministro García Margallo y la reiteró Dastis), Gibraltar ya la había rechazado “de forma preventiva en 2002” y Londres concedió a Gibraltar el veto en cualquier negociación sobre ese asunto, además de contar con sus propias líneas rojas: la duración de cualquier acuerdo y su posición dominante sobre la base militar.

    Ante este enquistamiento de la situación, Molina y Del Valle se plantearon, comentó, que había que proponer alguna alternativa que permitiera compartir funciones soberanas, casi como única solución, recordando que existen en Europa referencias poco ortodoxas de aplicación de la soberanía: como los enclaves suizos de Campione y Büsingen, las dependencias de la corona británica de Man, Jersey y Guernsey o el coprincipado de Andorra.