Sábado, 18 de Agosto de 2018

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    Repite que no es cuestión de soberanía

    El ministro Borrell insinúa que el Peñón “está parasitando” el Campo de Gibraltar

  • El ministro de Exteriores español Josep Borrell
    Noticias Gibraltar

    El nuevo ministro de Asuntos Exteriores de España, el socialista Josep Borrell, insinúa este fin de semana en una entrevista publicada por El País que Gibraltar “está parasitando” a la comarca española del Campo de Gibraltar y sitúa el problema de las relaciones con el Peñón en las consecuencias del desequilibrio económico entre ambos territorios y no en “cuestiones de soberanía”.

     

    Esta argumentación del actual ministro socialista, expuesta en una sola respuesta de una extensa entrevista, es prácticamente idéntica a la que venía manteniendo el Ministerio de Exteriores español y, por consiguiente, también el Gobierno de Madrid, mientras Alfonso Dastis estuvo al frente: la negociación hispanobritánica sobre Gibraltar se refiere a los desequilibrios fiscales y económicos y no a la soberanía.

     

    La pregunta del periodista es directa: “¿Va a bloquear España la incorporación de Gibraltar al acuerdo transitorio del Brexit?”

     

    Y la respuesta también: “Es pronto para decirlo. Para nosotros la clave son las consecuencias para el desarrollo económico del Campo de Gibraltar: aeropuerto, contrabando, fiscalidad, pesca… Las cuestiones de soberanía eran importantes para algún exministro de Exteriores; pero esta es la ocasión para acabar con el subdesarrollo del Campo de Gibraltar, y evitar que se convierta en un terreno abonado para el tráfico de droga, al lado de un territorio que tiene la tercera renta per cápita más alta del mundo. Y eso no puede ser: alguien está parasitando a alguien”.

     

    La respuesta del ministro Borrell confirma, de nuevo, todas las referencias anteriores de la diplomacia española sobre el caso específico de Gibraltar y que los asuntos pendientes de negociación entre Londres y Madrid no han cambiado, a pesar de los deseos de algunos políticos directamente interesados en lo contrario.