Miércoles, 15 de Agosto de 2018

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    Otra investigación de fraude financiero afecta a Gibraltar

  • La prensa británica ya daba cuenta, en febrero de 2015, del escándalo Heather Capital
    Noticias Gibraltar

    El caso de Heather Capital, del magnate escocés Gregory King, alcanza al Peñón desde donde se administraba la empresa inmobiliaria causante de una presunta estafa millonaria, según los procedimientos judiciales abiertos en Escocia, Isla de Man y Gibraltar.

     

    Según publicaba hace unos días en su edición escocesa el Sunday Herald, la empresa Heather Capital, un “hedge fund” inmobiliario, atraía inversiones supuestamente destinadas a desarrollar proyectos realmente inexistentes o con valor muy inferior al declarado. La prensa británica ya viene publicando información de este escándalo desde hace más de un año.

     

    Por ejemplo se ha detectado –siempre según las mismas fuentes-- que una sociedad gibraltareña a su nombre recibió un pago de 6 millones de libras para la edificación de un terreno en la ciudad escocesa de Kirkintilloch que en realidad carecía de permiso urbanístico por tratarse de una zona de inundaciones. Otros dos pagos fueron realizados por el despacho Levy & McRae, de Glasgow, a empresas controladas en Gibraltar por el propio King y su socio.

     

    Gregory King, un magnate escocés que vive en Málaga desde hace años, registró en 2005 en la Isla de Man la empresa investigada, Heather Capital, pero en realidad la administraba desde Gibraltar. De hecho en 2008 uno de los principales despachos de abogados gibraltareño realizó un pago injustificado, según las fuentes, de 200.000 libras a uno de los socios de Levy & McRae. Entre 2005 y 2008 King se asignó un salario de 34 millones de libras.

     

    El entramado financiero también incluía empresas domiciliadas en Panamá y las Islas Vírgenes Británicas y todo el asunto ha dado lugar a procedimientos judiciales. Aunque la propia Heather Capital valoraba sus propiedades en 161 millones de libras, finalmente fueron vendidas por sólo 8 millones.

     

    El propio artículo del Sunday Herald califica a Gibraltar de paraíso fiscal con reglamentos financieros poco rigurosos, “offshore tax heaven” y “financial regulations are less tan rigurous”, algo que contrasta con el criterio que defiende el gobierno de Picardo.