Viernes, 21 de Septiembre de 2018

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    No afecta a Gibraltar y crea problemas internos en RU

    El Parlamento de Escocia no aprueba la ley del Brexit y agrava los problemas del Gobierno de May

  • Nicola Sturgeon es la primera ministra de Escocia
    Noticias Gibraltar

    El Brexit sigue dando muchos quebraderos de cabeza a la primera ministra del Reino Unido, Theresa May. El último episodio es la decisión de Escocia de rechazar formalmente su consentimiento a la aplicación de la llamada ley de retirada de la UE. Si bien el Ejecutivo central tiene derecho a imponer su decisión, el escenario abre una crisis institucional.

    Las últimas negociaciones no han conducido a nada positivo para May, que no logra acercar posturas sobre dónde deberían ir las competencias dependientes en la actualidad de la UE una vez que Reino Unido abandone el grupo comunitario.

    Los Laboristas, Liberal Demócratas y el Partido Verde se unieron a los independentistas del SNP, que actualmente gobiernan en Escocia con Nicola Sturgeon al frente, para denunciar que la llamada ley del Brexit va en contra de los intereses de la nación, que votó mayoritariamente a favor de la permanencia en la UE. Los votos fueron de 93 frente a los 30 de los conservadores.

    En esta ocasión, la polémica se centra en la cláusula 11 del proyecto de ley de retirada, que actualmente está debatiéndose en Westminster, para traspasar a la legislatura británica todas las actuales normativas comunitarias acumuladas desde la adhesión de Reino Unido al bloque en 1973. El objetivo es evitar un vacío legal cuando llegue el Brexit.

    El Gobierno central propone que de los 111 poderes y responsabilidades transferidos actualmente a Bruselas, 86 pasen directamente a Edimburgo y 25 se “congelen temporalmente” en Londres, a fin de establecer un marco común en todo el Reino Unido. Según un portavoz del Gobierno, “esto funcionaría como un freno de seguridad para poder acordar un marco global en temas como la agricultura, protección ambiental o pesca”.

    El problema es que no hay un periodo de tiempo establecido para que estos poderes se devuelvan luego a Escocia, que quiere que se repatríen los 111 poderes en su totalidad. Tanto las autoridades escocesas como Londres insisten en que aún hay posibilidades de encontrar un punto de encuentro, aunque está muy lejano y la votación del Parlamento escocés agranda aún más las diferencias.