Sábado, 24 de Agosto de 2019
Twitter
Facebook
Youtube

La patrullera de la Royal Navy puso rumbo de colisión a la fragata española

  • Fragata "Álvaro de Bazán", en el puerto de Algeciras este fin de semana
    Fragata "Álvaro de Bazán", en el puerto de Algeciras este fin de semana
    Noticias

    El incidente que afectó a la fragata española “Álvaro de Bazán” y motivó una precipitada protesta del gobierno británico, según algunos medios locales, fue en realidad una maniobra peligrosa por parte de la patrullera de la Royal Navy que puso rumbo de colisión contra el buque, según han explicado a Noticias Gibraltar marinos expertos.

     

    Reino Unido considera suya una zona de las aguas interiores de la Bahía de Algeciras que España no les reconoce y por las que navegan con frecuencia buques de toda clase, incluidos los de la Armada española que, cuando entran desde el mar de Alborán, usan el rumbo más directo.

     

    La persistente presión del gobierno de Gibraltar condicionó que los patrulleros de la Royal Navy hayan adoptado el procedimiento de acosar a estos buques de guerra españoles (aunque también lo han hecho con barcos oceanográficos y de investigación marina) con la intención de “expulsarlos” de las que consideran aguas británicas.

     

    El procedimiento es tan simple como peligroso: avistado el buque, que normalmente se dirige a Algeciras, la patrullera intenta cruzarse en su derrota para obligarle a caer a babor y salir de las aguas que reclaman como propias. Las patrulleras se valen de su mayor agilidad para comprometer el rumbo de los buques, que tienen menos capacidad de reacción para evitar un grave accidente.

     

    Esta maniobra supone una grave irresponsabilidad por parte de la patrullera de la Royal Navy ya que, amparada en la supuesta preferencia para buques que se cruzan desde estribor, no tiene en cuenta el Reglamento Internacional para Prevención de Abordajes hecho en Londres en 1972 y al que se adhirió España.



    Prolibertas

     

    Este reglamento dice textualmente, en su Regla 2 sobre Responsabilidad lo siguiente:

     

    a) Ninguna disposición del presente Reglamento eximirá a un buque, o a su propietario, al Capitán o a la dotación del mismo, de las consecuencias de cualquier negligencia en el cumplimiento de este Reglamento o de negligencia en observar cualquier precaución que pudiera exigir la práctica normal del marino o las circunstancias especiales del caso.

     

    b) En la interpretación y cumplimiento del presente Reglamento se tomarán en consideración todos aquellos peligros de navegación y riesgos de abordaje y todas las circunstancias especiales, incluidas las limitaciones de los buques interesados, que pudieran hacer necesario apartarse de este Reglamento, para evitar un peligro inmediato

     

    Es evidente que un buque tipo fragata tiene mayores limitaciones para corregir su rumbo que una ágil patrullera pero, en este caso además, como se aprecia en algunas fotografías publicadas, a babor de la fragata española se encontraba un buque portacontenedores que comprometía el golpe de timón que intentaba provocar la patrullera británica.

     

    Las fuentes consultadas por Noticias Gibraltar consideran un “peligro” para la seguridad marítima los procedimientos que utilizan las embarcaciones británicas y gibraltareñas, especialmente en aguas tan transitadas como las del interior de la Bahía de Algeciras aumentando con ellos el riesgo de accidentes a pesar de cualquier reclamación política que pudiera existir.