Domingo, 17 de Febrero de 2019

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    El Plan de Emergencia Nuclear de la Armada contempla las escalas de submarinos en Gibraltar (I)

  • En Defensa,
    El HMS Ambush, entrando en Gibraltar remolcado con su vela dañada, tras colisionar con un mercante al emerger en aguas del Estrecho en julio de 2016. Foto BBC
    Luis Romero Bartumeus

    Treinta años después, la Armada ha renovado su Plan de Emergencia Nuclear (PENAR). El pasado 18 de julio, el Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA) estampó su firma en el Plan que sustituía al establecido en 1988, una vez que el 27 de junio el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) diera su visto bueno al contenido de dicho Plan. 

    El Plan de Emergencia Nuclear de la Armada contempla medidas para el interior de las bases navales que pueden verse afectadas por la presencia de buques de propulsión nuclear de visita en las mismas. El Gobierno tiene establecidas tres localizaciones posibles para tal eventualidad: Rota, Cartagena y Porto Pi (Palma de Mallorca). En la primera es posible el atraque (en el muelle 1) y el fondeo de buques de propulsión nuclear, mientras que en las otras dos solamente está prevista la autorización de fondeo, excepción hecha del mes de agosto. Los buques de estas características, bien sean submarinos o portaaviones, siempre serán de otras Armadas (mayoritariamente norteamericanos) dado que España no dispone de buques de propulsión nuclear.

    El Real Decreto 1054/2015, por el que se aprobó el Plan Estatal de Protección Civil ante el Riego Radiológico, contempla en su artículo 5.7 la existencia de un Plan de Coordinación y Apoyo del citado Plan Estatal con el Plan de Emergencia Nuclear de la Armada. Dicho Plan de Coordinación (previsto en el Anexo I del RD 1054/2015) tendrá por finalidad la organización y los procedimientos que garanticen la gestión de emergencias que se originen en las bases y fondeaderos navales incluidos en el PENAR.

    Si bien el PENAR debe implementarse en esas tres bases españolas antes citadas, sin embargo hay una cuarta instalación que hasta en cinco ocasiones aparece citada en las ocho páginas de que consta el mismo: se trata de la base británica de Gibraltar. Recuerda el PENAR que, en el año 2001, el Ministerio de Defensa ordenó al AJEMA “adoptar para Gibraltar las mismas medidas que están en vigor en Rota, Cartagena y Palma de Mallorca en cuanto a la utilización de los GOVRA (Grupos de Vigilancia Radiológica Ambiental de la Armada)”.

    Hay que recordar que el 19 de mayo de 2000 había atracado en el dique sur del puerto de Gibraltar, con una avería grave en el sistema primario de refrigeración de su reactor, el ‘HMS Tireless' y que permanecería un año en esa localización, hasta que pudo ser reparado. Durante todo ese tiempo, los GOVRA se mantuvieron activos en la Bahía de Algeciras tomando muestras tres veces al día.

    Los GOVRA son los equipos especializados de la Armada encargados de la toma y análisis de la posible radiación ambiental, así como del agua y sedimentos, ante un posible riesgo radiológico en instalaciones de la Armada, pero que en el caso de las escalas de submarinos nucleares en Gibraltar son desplegados en Algeciras siempre que estas se producen. La activación de estos equipos, en el caso de las escalas en Gibraltar, está prevista en otro documento de la Armada, el Plan de Vigilancia Radiológica Ambiental de la Armada, de 20 de diciembre de 2013. Ante cualquier incidente radiológico que el GOVRA pudiera detectar en estos casos, la Armada lo pondría en conocimiento de forma inmediata de las autoridades correspondientes de Protección Civil y a la Sala de Emergencias del CSN. Correspondería a estas, por lo tanto, prever y en su caso activar cualquier medida de protección en beneficio de la población civil circundante, no a las autoridades militares.

    El PENAR es de aplicación, exclusivamente, en el interior de la Base Naval de Rota, el Arsenal de Cartagena y la Estación Naval de Porto Pi, por lo que en realidad se trata de planes de autoprotección en instalaciones militares. La gestión de cualquier emergencia radiológica en las aguas territoriales españolas es responsabilidad del Ministerio de Fomento, a través de la Dirección General de la Marina Mercante, tal y como recuerda el PENAR. Y la aplicación de cualquier plan de emergencia en la zona terrestre ajena pero colindante con las instalaciones navales antes mencionadas correspondería a las autoridades de Protección Civil, según lo establecido en el Plan de Coordinación.

    El Real Decreto 1564/2010 que aprobó la Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el Riesgo Radiológico confiere al titular de la instalación que pueda dar lugar a una situación de emergencia por riesgo radiológico la responsabilidad de informar con celeridad a los organismos competentes. Por su parte, confiere a las administraciones públicas que correspondan la elaboración de los planes de protección civil frente a cualquier riesgo radiológico. La Directriz contempla en su punto 6 que el origen de la emergencia pueda proceder de fuera de nuestras fronteras.

    La misma Directriz clasifica las posibles emergencias en grupos, según la actividad a la que esté asociada. El Grupo II de Emergencias Radiológicas incluye el origen de la misma en “reactores nucleares de potencia inferior a 100 Mw (Megavatios) empleados en buques de propulsión nuclear”, cuyas emisiones tienen “muy baja probabilidad de superar los umbrales de dosis correspondientes a la aparición de efectos deterministas graves sobre la salud de las personas”.