Viernes, 25 de Mayo de 2018

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    Rota se emplea a fondo para ser Cuartel General Europeo y dirigir ATALANTA

  • En Defensa,
    Numerosa representación de políticos y militares europeos durante los ejercicios. Foto LR
    Luis Romero Bartumeus

    Con una escenografía propia de los grandes acontecimientos y vuelos directos a Rota desde Bruselas y Madrid para trasladar a medios de comunicación y representantes diplomáticos y militares de los países socios, lo vivido en la Base Naval durante la jornada del lunes, día 23 de abril, cumplió con todas las expectativas.

    No faltó casi nadie y, aunque en público todos se mordían la lengua, en privado se daba como seguro el traslado a Rota de las instalaciones y el personal que dirige ahora mismo, desde la base británica de Northwood, la Operación ATALANTA de la UE. La decisión, que se adoptará en breve, es política, aunque antes deben cumplirse los requerimientos técnicos necesarios. Para eso fue diseñado el ejercicio de una semana de duración y la exhibición del lunes.

    La ministra de Defensa, el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), los jefes de Estados Mayor del Ejército de Tierra, del Ejército del Aire y de la Armada, además del secretario de Estado de Defensa, junto a una amplísima representación de todos los países socios de la UE, en sus ámbitos diplomático y militar, recibieron primero amplia información del ejercicio MILEX-18 en la sede del Cuartel General de la Flota y, más tarde, embarcados en el buque de proyección estratégica “Juan Carlos I”, presenciaron la fase final de lo que se ha considerado la calificación necesaria para asumir la consideración de Cuartel General Operacional de la UE (ES-OHQ).

    En la actualidad son cinco los OHQ existentes en el seno de la UE, que pronto serán cuatro cuando se confirme la salida del Reino Unido debido al Brexit. Esa quinta plaza es la que España quiere asumir en Rota y, además, el mando que desde Northwood se ejerce ahora sobre la Operación ATALANTA, en el cuerno de África.

    El presidente del Comité Militar de la UE, el general griego Mikhail Kostarakos: el director general del Estado Mayor Militar de la UE, teniente general finés Esa Pulkkinen; el secretario general adjunto para Seguridad Común y Política de Defensa de la UE, Pedro Serrano y el presidente del Comité Político y de Seguridad de la UE, Walter Steevens, fueron algunos de los presentes en esta fase final del ejercicio programado. 

    Para la ministra, el ejercicio MILEX-18 se diseñó como un escenario realista para poner a prueba los mecanismos y procedimientos de planeamiento y conducción en los niveles estratégico y operacional.

    Cospedal: España, primer contribuyente

    No era necesario que lo explicitara, porque resultó evidente durante toda la jornada, pero María Dolores de Cospedal insistió en que “España ha apostado fuerte con este ejercicio, de la misma manera que viene haciéndolo en todos los pasos relacionados con la Política Común de Seguridad y Defensa”. 

    Y los datos históricos lo corroboran, dado que España participa en todas las misiones y operaciones militares actuales de la UE, que son seis, además de ser la única nación que ha participado desde que la UE, en 2013, comenzó a desarrollarlas.

    Para mayor abundamiento, puso sobre la mesa que un 25,5 por ciento de todos los militares desplegados a día de hoy por la UE en sus operaciones son españoles, exactamente 832, casi un tercio del total de efectivos que nuestro país tiene desplegados por todo el mundo, que supera ligeramente los 3.000.

    Pudo por ello sacar pecho ante sus socios al afirmar que “somos el primer contribuyente a la Política de Seguridad y Defensa, aportando permanentemente medios de superficie y aéreos, junto a capacidades críticas como Operaciones Especiales o efectivos esenciales en los cuarteles generales”.

    La experiencia y solvencia acumuladas son la principal carta de presentación, aunque reconoció que no deja de resultar “un reto proporcionar una capacidad de mando y control estratégico en las instalaciones que la Armada tiene en esta Base Naval de Rota”.

    Estar basado en el Cuartel General de la Fuerza de Acción Naval, que ha sido certificado en numerosas ocasiones tanto a nivel nacional como en el marco de la OTAN, aporta otra garantía añadida. Sin olvidar la incuestionable capacidad del entorno de la Bahía de Cádiz para acoger al contingente internacional y sus familias que se verá desplazado una vez sea certificado y asuma –si así lo decide la UE- el mando de la Operación ATALANTA.

    JEMAD: listos para sustituir a Northwood

    El JEMAD español, el general de Ejército Francisco Alejandre, fue mucho más directo, y sin tapujos afirmó que “mi país tiene suficiente experiencia y crédito para proporcionar capacidad estratégica de mando y control desde esta sede”, para añadir: “estamos listos para llenar el vacío dejado por Northwood”, dado que Rota es una oferta “sólida y confiable” para llenar la brecha británica.

    No se olvidó de recordar que se trata de una oferta conjunta hispano-francesa, según la propuesta oficial cursada por carta de las dos ministras de Defensa el pasado 28 de marzo, a Federica Mogherini.

    La exhibición contó con participación de medios navales y aéreos pertenecientes a los dos ejércitos y a la Armada. Además, y en una prueba de la acción conjunta, medios aéreos del Ejército de Tierra tomaron en el “Juan Carlos I” para realizar un helitransporte de una unidad de Infantería de Marina hasta el cercano campo de maniobras de El Retín para desarrollar un simulado rescate de pilotos. Con anterioridad, una unidad de operaciones especiales de Infantería de Marina había abordado, desde una lancha y un helicóptero, un buque supuestamente capturado por piratas.

    Por último, un “Scan Eagle” de la Armada, un sistema aéreo remotamente pilotado (RPAS en siglas en inglés) retransmitió en tiempo real, hasta el hangar habilitado para los invitados, lo que en El Retín se estaba desarrollando, mientras el buque insignia de la Armada regresaba a puerto.

  • Datos

    24

    Veinticuatro submarinos nucleares de la Royal Navy han hecho escala en Gibraltar en los últimos cuatro años desde que el gobierno de Picardo arrojó bloques de hormigón en aguas de la bahía, en 2013, provocando un clima de tensión con España.