Jueves, 21 de Febrero de 2019

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    El único gobernador militar en activo de España

  • En Defensa,
    A la derecha, el nuevo gobernador militar del Campo de Gibraltar
    Luis Romero Bartumeus

    Aunque los residentes en la comarca del Campo de Gibraltar lo tienen asumido como parte de su historia y también de su presente, para quienes no son habituales de estas tierras les resultará chocante, al menos, que se siga hablando y citando la figura del gobernador militar del Campo de Gibraltar y que la misma siga estando presente y ejerza como tal.

    Se trata de una peculiaridad, como otras muchas, que ofrece este rincón de nuestra geografía. Ningún otro territorio español conserva un mando del Ejército de Tierra que ostente, oficialmente, dicho título.

    Los Gobiernos Militares desaparecieron, sustituidos por las Delegaciones de Defensa, a raíz del Real Decreto 2206/1993. En él se estipulaba que dichas Delegaciones se implantarían de forma gradual en el plazo de dos años y que a medida que entraran en funcionamiento quedarían suprimidos los correspondientes Gobiernos Militares (Disposiciones adicionales primera y segunda).

    En 1997, la Orden 220 del Ministerio de Defensa, que establecía la estructura del Ejército de Tierra y su organización territorial, señalaba en su artículo 29: “A efectos de mantener la tradición histórica, el Comandante Militar de la provincia de Cádiz ostentará, además, el título de Gobernador Militar del Campo de Gibraltar”. La condición de comandante militar de Cádiz ya la ostentaba el general jefe del MACTAE y gobernador militar del Campo de Gibraltar desde que a finales de 1994 desapareciera el Gobierno Militar de Cádiz.

    El Real Decreto 912/2002, por el que se desarrollaba la estructura básica de los Ejércitos, derogaba expresamente la anterior Orden 220/1997 y por lo tanto la excepción señalada. En el mismo Boletín Oficial del Estado, otro Real Decreto, el 913/2002, establecía la representación institucional de las Fuerzas Armadas y atribuía al Almirante de la Flota, con sede en Rota, dicha representación para las provincias de Almería, Cádiz, Granada, Huelva y Málaga. Nada se decía de la peculiaridad campogibraltareña, aunque sí se preveía que aquella representación podía ser delegada en otras autoridades militares, aunque no le estuvieran subordinadas ni pertenecieran a su mismo Ejército. De hecho, igualmente se contemplaba que en cada provincia se encomendaba la representación institucional al militar de mayor empleo destinado en ella (artículo 4.3).

    A raíz de estos dos Reales Decretos, se produce la primera de las movilizaciones políticas que persiguieron la permanencia de dicha figura y que se saldó con éxito. En enero de 2003, desde la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar, presidida por Miguel Manella, se realizaron una serie de gestiones ante el mismo Ministerio de Defensa y se animó a los parlamentarios de la comarca, así como al Ministerio de Asuntos Exteriores, a que intervinieran al respecto. Debido a todo ello, el nombramiento del nuevo jefe del MACTA y gobernador militar se retrasó un mes, apareciendo al final en el BOE de 27 de marzo de 2003, como jefe del Mando de Artillería de Costa, Comandante Militar de Cádiz y Gobernador Militar del Campo de Gibraltar, el general de brigada de Artillería, Justo Ruiz Sevilla.

    A finales de 2005, una nueva reorganización del Ejército de Tierra en estudio preveía la desaparición del MACTA como tal y del general que lo mandaba. El proyecto incluía la eliminación de uno de los dos regimientos con que contaba dicho Mando. La filtración de dicho proyecto provoca de nuevo que la Mancomunidad de Municipios se apresurara a intervenir ante las mismas instancias que en años anteriores, asumiendo un marcado protagonismo el entonces senador José Carracao.

    La reestructuración que al final acabó publicándose, en contra de todos los pronósticos, mantuvo la existencia del MACTA, aunque con un regimiento menos, según lo previsto. El RACTA 5 desapareció en 2007. En esos momentos, quienes pelearon por dicho mantenimiento consideraron un éxito el resultado, aunque nunca más un general fue nombrado para asumir el mando del MACTA, desapareciendo éste de la estructura del Ejército de Tierra cinco años después, en 2010.

    Sin embargo, en 2008 un nuevo general fue nombrado gobernador militar del Campo de Gibraltar, pero sin mando de tropas. Asumía también la Comandancia de la provincia de Cádiz, aunque con residencia en Algeciras. Se trataba de un general de brigada de Infantería en la reserva, Antonio León Villaverde, y que ostentaría la representación institucional hasta 2011 en que cesó. Desde entonces, el coronel en activo más antiguo destinado en la provincia de Cádiz asume, junto al mando de la unidad que le corresponde y la Comandancia de la provincia, el título de gobernador militar del Campo de Gibraltar.