Viernes, 21 de Septiembre de 2018

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    Verdemar denuncia la pérdida de caudal en el río Pícaro de Algeciras

  • En Cosas,
    La pérdida de caudal del río Pícaro es apreciable
    Noticias Gibraltar

    El grupo Verdemar ha denunciado la pérdida de caudal del río Pícaro de Algeciras. En un comunicado, los ecologistas afirman que “a la altura de Las Herrizas lleva agua, pero al llegar a la urbanización de la Aldea, va seco a pesar de las lluvias torrenciales de este año”, cosa dicen no entender. Creen que “la cantera de los Guijos ha perforado el acuífero y puede que sea este uno de los presuntos motivos por los que el río a esa altura está muerto.”

    Verdemar Ecologistas en Acción va a solicitar de la Consejería de Medio Ambiente  y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, que abra una investigación por la posible variación del cauce como consecuencia de la desviación del acuífero, eliminación o afección grave al mismo.

    El río Pícaro tiene un corto recorrido de 7,7 kilómetros desde su nacimiento en la zona denominada altos del Guijo en la sierra del Algarrobo, muy cerca del nacimiento del río de la Miel en la vecina sierra de Las Esclarecidas, hasta su desembocadura en la bahía de Algeciras, ya en el parque natural del Estrecho.

    El curso alto del río se caracteriza por la presencia de una intensa vegetación ribereña denominada localmente “canuto” con una singular flora de quejigo andaluz, alcornoques, ojaranzo y diversas especies de helechos relictos de la flora terciaria que se ha mantenido en estas sierras.

    A unos metros de la playa, en la margen derecha del río se encuentran los restos arqueológicos de la ciudad romana de Caetaria, importante factoría de salazones y de fabricación de garum y unos metros antes la Torre del Arroyo del Lobo. Desemboca en la ensenada de Getares donde ha contribuido a la formación de una flecha dunar, origen de la playa de Getares que ha cerrado el paso de la antigua ensenada que marisma.

    En su último tramo forma meandros a través de la zona de colmatación de arenas. Estos últimos metros de su recorrido los realiza en una zona de intensa concentración urbanística donde, apuntan los ecologistas, “se degrada la flora ribereña y donde los aportes de aguas residuales no controladas contribuyen a la pérdida de biodiversidad”.