Lunes, 20 de Agosto de 2018

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    Verdemar vigilará que Gibraltar cumpla con sus carencias medioambientales a pesar del Brexit

  • Operaciones de suministro de combustible desde un buque cisterna en Gibraltar
    Noticias Gibraltar

    La asociación Verdemar-Ecologistas en Acción se ha dirigido a la Unión Europea para reclamar que Gibraltar cumpla con sus carencias medioambientales, aún pendientes de resolver, durante el proceso de negociación del Brexit. El grupo ecologista lleva 30 años denunciando actuaciones desde Gibraltar que han causado daños al medio ambiente y exigen que se salvaguarde la protección de los espacios protegidos en la Zona de Especial Conservación (ZEC) española, denominada Estrecho Oriental, que incluye el área británica.

     

    Entre las cuestiones pendientes de resolver, Verdemar señala el suministro de combustible desde barcos gasolineras (bunkering) que Gibraltar lleva a cabo en un espacio natural protegido, a pesar de ser “la actividad que más aporte de hidrocarburos vierte al mar a nivel mundial”. También las “sucesivas construcciones sobre terrenos ganados al mar”, “la pesca ilegal del atún rojo”, la gestión de residuos sólidos y de aguas fecales que “no cumple con los criterios de gestión y calidad del agua de la UE” y las emisiones atmosféricas del tráfico marítimo, que “suponen el 30 por ciento del total en el campo de Gibraltar”.

     

    Verdemar-Ecologistas en Acción se ha dirigido por escrito tanto a la Unión Europea como al Gobierno de España de manera que se dé “una salida respetuosa con el medio y con la legislación española” a los conflictos ambientales que se mantienen abiertos por Gibraltar.

     

    Con ese fin, Verdemar llama la atención que la Zona de Especial Conservación (ZEC) cuya responsabilidad y control recae sobre España, según decisión en su día de la Unión Europea, incluye la zona menor de control británico, por lo que entiende que estas áreas especialmente protegidas no pueden sustraerse de la negociación de salida británica y reclama que se considere al colectivo ecologista “parte interesada” y se le traslade conocimiento de las actuaciones que se lleven a cabo.

     

    En efecto, desde 2012 existe un área de control medioambiental británico, la Southern Waters of Gibraltar, de 5.486,5 hectáreas, y un área de control medioambiental español, de 23.642 hectáreas, que incluye al anterior y lo rodea, todo ello según la Directiva Hábitat que estableció la Unión Europea para la preservación de la biodiversidad y por su importancia histórica y paisajística.