Lunes, 23 de Julio de 2018

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    La visita del "HMS Queen Elizabeth" deja un debate sobre la oportunidad de ampliar el puerto de Gibraltar

  • El portaaviones, con el Peñón al fondo. Foto InfoGibraltar
    Noticias Gibraltar

    La visita del “HMS Queen Elizabeth” a Gibraltar y su imposible atraque en la dársena interior del puerto, ha desembocado en el deseo de las autoridades militares británicas para que se amplíe el puerto del Peñón, una posibilidad que se considera remota por los costes del proyecto y las incertidumbres del Brexit.

     

    Esta mañana, como estaba previsto y con aproximadamente la misma espectacularidad que a su llegada, se marchó de Gibraltar el portaaviones “HMS Queen Elizabeth”, el buque más grande de la Armada británica y que está todavía en fase de pruebas. Sus enormes dimensiones (sólo por detrás de los portaaviones estadounidenses) obligaron a que el atraque fuera en la cara exterior del Muelle Oeste y no en el interior de la dársena portuaria.

     

    La evidencia de que Gibraltar no puede acoger en su interior este tipo de buques ha generado una inquietud entre las autoridades militares británicas de Peñón que recogía, por ejemplo, la televisión pública local GBC. Según este medio, el Ministerio de Defensa británico podría plantearse una mayor inversión para que la Base Naval de Gibraltar pudiera acoger en el futuro a este portaaviones o al “HMS Prince of Wales”, todavía en construcción y que se espera esté entregado en 2020.

     

    En realidad, la posibilidad de adecuar el puerto de Gibraltar a estos grandes buques parece más un deseo que un proyecto viable ya que no es sólo una cuestión de instalaciones, sino de dragado de la dársena interior del puerto, que habría que aumentar probablemente hasta los 14 metros de sonda o construir un muelle exterior en South Mole que, también, debería ser ampliado a lo ancho.

     

    Todas estas alternativas suponen una gran inversión económica para satisfacer una o dos visitas al año de estos buques, mientras que las incertidumbres del Brexit, con sus inevitables consecuencias en los negocios privados y también en las finanzas públicas, exigirán del mayor rigor y rentabilidad en los proyectos gubernamentales de Londres.

     

    Curiosamente el caso del “HMS Queen Elizabeth” ha estado siempre envuelto en la polémica, toda vez que ya cuando se decidió su construcción hubo un debate sobre la oportunidad de construir este tipo de buques, valorado en unos 3.100 millones de libras cada uno, más los 2.275 millones de libras que costaría cada ala de aviones F-35 que embarca, además de los helicópteros. Por el precio de un portaaviones sin grupo aéreo se podrían construir hasta tres destructores (cinco contando los aviones) como el moderno “HMS Duncan”, un buque de mayor polivalencia –y menos coste de mantenimiento—de los que precisamente adolece en la actualidad la Royal Navy.