Domingo, 31 de Mayo de 2020
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Francisca Duarte, una luchadora en los tiempos más difíciles

  • Francisca Duarte, Quica
    Francisca Duarte, Quica
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    Historia viva de la desaparecida aldea de La Colonia de Puente Mayorga, Francisca Duarte Coca, conocida por Quica, es el claro ejemplo de mujer luchadora, identificada con su pueblo y con sus gentesMiembro de la asociación de vecinos Los Palangreros, ha estado siempre en primera línea en la lucha por el medio ambiente.

    Guarda el pueblo de La Colonia en su retina verla caminar al frente en cada manifestación, en cada acción por defender la justicia. Comprometida con el realojo de La Colonia y con todo aquello que significara pelear por el bien común. 

    En la desaparecida aldea sanroqueña nació en 1933. Con apenas ocho años perdió a su madre. El primer zarpazo de una vida incesante de lucha y de trabajo, de esfuerzo y de superación. Junto a sus hermanas Antonia y Rosario, le tocó vivir la España lacerante de la posguerra, la del tiempo de silencio y la cartilla de racionamiento.

    Separada de sus hermanas y a cargo de su tía Andrea, contrajo matrimonio con el almeriense emigrado a las playas de La Colonia, José López. Primero vivieron en una humilde choza, para luego, con el paso del tiempo, poder convertirla en una casa.





    Trabajó en el campo, en cuantas labores se presentaban y vendiendo por las calles. Todo para conseguir que sus tres hijos tuviesen las oportunidades que ella nunca tuvo.

    Quica representa a toda una generación de mujeres, una generación que ha vivido bajo el signo de la desigualdad y la desconsideración social. A la que nadie preguntó si quería ser ama de casa, a las que nadie facilitó la universidad y una educación suficiente. A las que tenían que ir al banco con sus maridos porque si ellos no firmaban no había dinero que valiera. A las mujeres que criaban hijos, y cuidaban de los abuelos. A aquellas que, después de no haber cotizado un solo día y trabajar como esclavas durante toda la vida, se quedan viudas, y con cortas pensiones.

    Francisca Duarte rompió con las ataduras de una sociedad que cerraba sus puertas a las mujeres. Peleó con la determinación de que haciéndolo por su entorno vecinal, lo hacía también por una sociedad mejor.

    Cuando nuevos horizontes se van abriendo paso y haciendo justicia con la mujer, no puede olvidarse que esta vecina, tan querida por todos los que la conocen, fue pionera. Y que con la misma voluntad y convicción sigue siendo un ejemplo de lucha ciudadana.   




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