Viernes, 23 de Abril de 2021
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Juan Carlos Esteban, una dedicación sentida desde pequeño

  • Veterinario en Taraguilla

    Juan Carlos Esteban en su clínica de Taraguilla
    Juan Carlos Esteban en su clínica de Taraguilla
    Noticias

    Desde niño sentía inclinación por los animales. Y bien lo sabía su madre que más de una sorpresa se llevaba cuando iba a lavar la ropa, y se encontraba en los bolsillos desde cigarrones hasta lagartijas. Juan Carlos Esteban Nieto, lo tenía claro. En cuanto superó la selectividad ingresó en la Facultad de Veterinaria de Córdoba, donde finalizó sus estudios en 1991.

    Al año siguiente inició su primer trabajo y, curiosamente, en una excavación arqueológica en la capital cordobesa, con restos de huesos de animales de la época romana. Luego, otro destino apropiado durante la prestación sustitutoria del servicio militar: el Centro de Recuperación de Aves y Fauna Salvaje, en Pelayo. Hasta llegar a Taraguilla, donde se encuentra la clínica por él fundada y que lleva el nombre de esta localidad del municipio de San Roque.

    Con veintiocho años de presencia en la zona, Juan Carlos Esteban ha sido testigo de los enormes cambios habidos respecto de los animales de compañía. “Ha evolucionado para bien en todos los sentidos. Cuando empecé aquí algunos pensaban que estaba loco por abrir una clínica para ´perros y gatos´. Al principio eran ingleses los que traían a sus mascotas. Ahora, aunque nos queda mucho camino por recorrer, nos estamos equiparando al resto de Europa”.

    El amor a los animales y a la propia profesión “se nota mucho en el trabajo, como puede pasar en cualquiera otra ocupación”, señala el veterinario, quien considera que ello es fundamental teniendo en cuenta la cantidad de horas de ocupación que conlleva. “Los animales se ponen enfermos y no entienden de sábados, domingos o más días de fiesta. Haces el sacrificio porque te gusta tu trabajo”, recalca.

    Para el profesional, esta dedicación cuenta “con cosas muy bonitas y apasionantes”, aunque también tiene su lado triste en el que reconoce “se pasa muy mal”. Por eso la satisfacción es completa cuando se logra salvar alguna vida: “haces una cesárea y vienen los cachorritos, y salvas a la madre”. O cuando se ve crecer sanas las mascotas, previniendo las enfermedades, o cuando se ayuda a los más mayores a tener mejor calidad de vida.

    A veces, sin embargo, hay que lidiar con la impotencia ante accidentes muy graves o enfermedades sin solución. Son momentos muy duros para el profesional: “a veces son pacientes que conoces de muchos años y llegan al final de sus días”.





    Esa sensibilidad que demuestra Juan Carlos Esteban va más allá, pues “hay personas que su mascota es su única compañía”. En este sentido, se refiere a cuando aparece una patología incurable y tienes que tomar la difícil decisión de la eutanasia. 

    Un aspecto que distingue a la clínica es su magnífica relación con pacientes y propietarios. “Por lo general, las personas que aman a los animales, suele ser muy buenas personas”, sostiene el veterinario. El objetivo no es otro que “evitar el sufrimiento de los animales y facilitarles la mejor calidad de vida posible”.

     Un asunto muy discutido es la “humanización” de las mascotas. Para Esteban Nieto es uno de los errores más extendidos.  “A un perro hay que tratarlo como a un perro y a un gato como a un gato, en el mejor sentido de la palabra y con la mayor dignidad para cada especie. Hay que entenderlos como son”, explica. Tener en cuenta la naturaleza de cada animal para tratarlo como se merece, es primordial. “Un gato o un perro es más feliz haciendo lo que le gusta y corriendo por el campo que, por ejemplo, comprándole un vestidito”, se reafirma el profesional.

    Por otro lado, no atender a esa consideración ocasiona graves problemas de salud de las mascotas, tanto físicos como mentales. “Quizás tendríamos que ser los humanos los que deberíamos animalizarnos un poco más, en vez de tratar de humanizar a los animales”, reflexiona.

    La situación creada por la pandemia también se ha dejado notar en este mundo. Antes de la covid-19, al disponerse de mayor tiempo, existía cierta tendencia a tener mascotas más fáciles de cuidar -exóticas, conejos-, afirma Juan Carlos Esteban, “pero ahora todo ha cambiado y volvemos a las mascotas clásicas, pues podemos dedicarnos más a ello”. Por eso considera que ha aumentado la adopción de perros.

    Juan Carlos Esteban se siente orgulloso de su equipo -la clínica cuenta con tres veterinarios, un auxiliar y una peluquera-.“Todos son, no sólo muy buenos profesionales, sino además muy buenas personas”. Rasgo que siempre ha considerado esencial para ofrecer el mejor servicio. La recompensa llega “al hacer un bien a tus pacientes”.




  • Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
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