Viernes, 30 de Octubre de 2020
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La respuesta social de una asociación en tiempos de pandemia

  • María Luisa Escribano, fundadora y presidenta de Asansull

    Servicio de Atención Infantil Temprana en la ciudad de San Roque
    Servicio de Atención Infantil Temprana en la ciudad de San Roque
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    Mantener la misma calidad de cuidados y ampliarla a más personas dependientes es todo un reto para Asansull (Asociación Pro-personas con Necesidades Socio-Educativas Especiales y Dependientes del Campo de Gibraltar). Un reto que ha quedado patente durante la actual crisis sanitaria provocada por la pandemia de coronavirus, y al que se ha respondido de manera eficaz.

    Más de 900 profesionales velan por 1.790 personas en dos residencias de mayores y otros once centros especializados en discapacidad. Esta labor, en las circunstancias actuales, se ha visto aumentada con la asistencia a personas sin techo y a más de noventa mayores a los que se ha proporcionado alimentos.

    Pero un dato que no puede pasar por alto es que, hasta el momento, en los distintos centros a su cargo no ha habido afectados de covid-19. Desde primera hora se aplicaron las medidas prescritas para situaciones de este tipo, unido ello a la propia filosofía de la asociación, que propugna residencias pequeñas y, al mismo tiempo, con suficientes espacios libres. Una filosofía que está en las propias raíces de este colectivo social y, visto los resultados, no ha podido ser más acertada.

    La labor que realiza Asansull difícilmente podrá entenderse sin la aportación de su presidenta y miembro fundador, María Luisa Escribano Toledo. Nacida en Tarifa. Maestra diplomada en pedagogía y en audición y lenguaje, puso en funcionamiento, en 1970, el Centro Público Comarcal de Educación Especial “Virgen del Amparo”, de la que ha sido directora en dos extensas etapas. También formó parte de la ponencia provincial de Educación Especial y del Equipo Redactor del Primer Currículo de Educación Especial para la provincia de Cádiz, exconcejala del Ayuntamiento de La Línea y exdelegada provincial de Asuntos Sociales.

    Asimismo, fue uno de los impulsores y presidenta durante diez años de la Confederación Andaluza de Organizaciones a favor de las Personas con Discapacidad Intelectual (FEAPS-Andalucía).





    Del mismo modo, preside la Federación Provincial de Asociaciones de Personas con Discapacidad Intelectual Parálisis Cerebral y Autismo de Cádiz (FEPROAMI). En la actualidad forma parte del consejo Andaluz de Atención a Personas con Discapacidad.

    Pero para María Luisa Escribano lo más importante es el trabajo de los profesionales y de todas aquellas personas que, de alguna manera, colaboran en esta gran obra social con el sello de servicio público. Ese trabajo ha adquirido mayor dimensión en la crisis sanitaria y social, todavía no superada. “Hemos contado con los turnos adecuados para el mejor servicio y con los elementos materiales necesarios desde el primer momento”. A la hora de la realización de pruebas diagnósticas, la colaboración del SAS ha sido esencial, y así quiere dejar constancia la presidenta.

    Servicios a domicilio, sin merma de calidad

    En este sentido, es importante resaltar que más de ochocientas personas han recibido ayuda directa en sus domicilios, por lo que este servicio no sólo no se ha reducido, sino que ha alcanzado a más usuarios, dado lo excepcional de la situación. “No sólo se trata de dar calidad y dignidad a los habituales usuarios, sino utilizar lo que nos queda en otras personas que lo necesitan”, señala Escribano.

    Ni siquiera el servicio de atención temprana a la población infantil ha dejado de funcionar al ordenarse el confinamiento social Los profesionales se han trasladado a los propios domicilios sin mermar este importante servicio. Lo mismo ha ocurrido con los centros de día. “Agradezco a las familias su colaboración por facilitar que nuestras atenciones pudieran continuar en sus casas. Son servicios que no pueden interrumpirse y la voluntad de todos ha sido enorme”, destaca Escribano.

    La sociedad, a la que con tanta intensidad se ha entregado María Luisa Escribano, ha reconocido en diversas ocasiones su ingente labor. Así, el Ministerio de Educación la distinguió con la Cruz de Alfonso X El Sabio por los trabajos sobre inclusión escolar de alumnos con necesidades especiales. Por su parte, en 2016, el Consejo de Gobierno de la Junta, le otorgó la Medalla de Andalucía. También es Placa de Oro de la Provincia de Cádiz, Medalla de Oro del Campo de Gibraltar, premio Andaluna “a la trayectoria en defensa de los derechos de la infancia” e Hija Adoptiva de la ciudad de San Roque. Y en Puerto Real, la Residencia para Personas con discapacidad Intelectual, lleva su nombre.




  • Abogados - Jiménez Laz y Cadenas
    Abogados - Jiménez Laz y Cadenas