Jueves, 25 de Abril de 2019
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La Convención del Mar contempla excepciones a las aguas territoriales que son aplicables a Gibraltar

  • Rellenos en la cara este del Peñón, el último motivo de conflicto
    Rellenos en la cara este del Peñón, el último motivo de conflicto
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    La Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que argumenta el Gobierno de Gibraltar para legitimar sus expansiones urbanísticas en la costa este del Peñón, no es aplicable en este caso por las excepciones que el propio artículo 15 establece: “por la existencia de derechos históricos o por otras circunstancias especiales”.

     

    En el caso concreto de Gibraltar “la existencia de derechos históricos” está claramente definida en el único documento bilateral aceptado por ambas partes, Reino Unido y España, sobre este asunto: el Tratado de Utrecht establece la cesión de la ciudad, las defensas y castillo y el puerto.

     

    España ha anunciado medidas legales y diplomáticas contra los rellenos en la cara este del Peñón, que tienen por objeto una expansión urbanística para unas 665 viviendas. El Gobierno de Gibraltar usa como principal argumento en su defensa la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar que, según dice Gibraltar, le adjudica al Reino Unido 3 millas de aguas territoriales en la cara este y hasta la línea divisoria de la Bahía de Algeciras.

     

    No obstante, el artículo 15 de la Convención del Mar tiene una lectura completa que es aplicable a Gibraltar y excluye la existencia de tales aguas territoriales británicas. El artículo completo dice lo siguiente:

     

    “Cuando las costas de dos Estados sean adyacentes o se hallen situadas frente a frente, ninguno de dichos Estados tendrá derecho, salvo acuerdo en contrario, a extender su mar territorial más allá de una línea media cuyos puntos sean equidistantes de los puntos más próximos de las líneas de base a partir de las cuales se mida la anchura del mar territorial de cada uno de esos Estados. No obstante, esta disposición no será aplicable cuando, por la existencia de derechos históricos o por otras circunstancias especiales, sea necesario delimitar el mar territorial de ambos Estados en otra forma”.

     

    La aplicación de aguas territoriales a las costas de dos estados adyacentes no es, por tanto, automática, sino que tiene salvedades “históricas” o, incluso “por otras circunstancias especiales”.

     

    De hecho, Noticias Gibraltar ya publicó en noviembre del año pasado,  al menos un caso en que el Reino Unido, en pleno siglo XX y en un territorio bajo su administración, como fue la zona británica de ocupación de Alemania, en la desembocadura del río Trave cerca de Lübeck, no aplicó el principio de línea media. En este caso el perjuicio fue para la zona soviética de ocupación de Alemania y se hizo así basándose, precisamente, en los derechos históricos de la parte occidental.

     

    La cuestión de las aguas alrededor del Peñón es fuente habitual de controversia pública y tensión entre las fuerzas armadas y de seguridad de España y Reino Unido, alimentada habitualmente por protestas públicas gibraltareñas, incluso con manifestaciones de algunos ciudadanos en la plaza del Convento, sede del gobernador británico.

     


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